En defensa de la resistencia palestina

En defensa de la resistencia palestina

El pasado 7 de octubre de 2023 fuimos testigos de la llamada Inundación de Al-Aqsa, operación militar que pareció estar motivada por la negociación de rehenes con el Estado de Israel y por evitar que fructificara un acuerdo con Arabia Saudí dentro del marco de los “Acuerdos de Abraham”. El resultado desbordó las expectativas iniciales de quienes iniciaron esta operación, ya que las masas gazatíes se sumaron a la llamada de una forma abrumadora.

Propaganda del Frente Popular para la Liberación de Palestina
Propaganda del Frente Popular para la Liberación de Palestina

La mañana de ese día comenzó con el envío de más de 5.000 cohetes desde Gaza a Israel en un corto lapso de tiempo. Miles de palestinos se infiltraron en el territorio controlado por Israel por tierra o mediante parapentes, como se pudo ver en los primeros momentos de la ofensiva. La incursión consiguió poner en jaque a la entidad sionista, llegando a dominar en los primeros momentos una gran extensión del territorio ocupado por Israelí.

La respuesta militar del sionismo no fue tan rápida como habría cabido esperar. Lo que sí fue (y sigue siendo) es mucho más sangrienta de lo que podríamos haber imaginado. En menos de cien días, Israel había asesinado al 1,5% de la población de Gaza. Lo que llegó mucho antes del inicio de este genocidio fueron los numerosos bulos atribuyendo a la resistencia palestina hechos que, como se vería posteriormente, o bien nunca ocurrieron o fueron realizados a una escala inmensamente mayor por parte de las mismas Fuerzas de Ocupación de Israel.

En menos de cien días, Israel había asesinado al 1,5% de la población de Gaza.

Esta incursión estuvo liderada por las brigadas del Mártir Izz El-Din Al-Qassam y secundada posteriormente por otros grupos armados que conforman la resistencia palestina. Estas brigadas fueron fundadas en el año 1991 con el objetivo de defender Palestina de los ataques israelíes y en contra de los acuerdos de Oslo. Sólo se pueden destacar dos actores que se hayan sumado a los esfuerzos de la resistencia palestina: Hezbollah en el Líbano y los hutíes de Yemen. La solidaridad yemení destaca por atacar las embarcaciones que se adentran en el mar Rojo con rumbo a Israel.

Por otra parte, tras el 7 de octubre los gobiernos y medios de comunicación occidentales salieron en tropel a condenar las acciones del pueblo palestino, calificándolo inmediatamente como terrorismo. Posteriormente, la presión de las protestas en defensa de Palestina que se han producido a escala mundial llevaron a que algunos gobiernos, como el encabezado por Pedro Sánchez, comenzaran una campaña de marketing para venderse como amigos de Palestina sin apenas enturbiar sus relaciones con Israel. Como hito fundamental de esta campaña está el anuncio de varios países europeos de reconocer el Estado de Palestina. Sin embargo, esto no cambia en nada la situación del pueblo palestino. Europa en su conjunto mantiene los acuerdos comerciales y militares que benefician a la entidad sionista. Tanto los gobiernos que aceptan sobre el papel una “Solución de dos Estados” que mantiene el proyecto colonialista del sionismo (caso del gobierno español) como los que persiguen y reprimen las muestras de solidaridad con Palestina (caso del gobierno alemán) forman parte del mismo bloque.

Europa en su conjunto mantiene los acuerdos comerciales y militares que benefician a la entidad sionista.

 

Frente a su hipocresía, sólo podemos constatar una cosa: lo único que ha conseguido cambios favorables para el pueblo palestino es la lucha de la resistencia palestina. Esta resistencia merece y necesita todo nuestro apoyo, despojado de prejuicios e ideas moralistas que nos podemos permitir porque no vivimos en la situación de exterminio que está ocurriendo en Gaza y que se extiende por el Líbano, Cisjordania y Yemen. Los pueblos colonizados tienen derecho a combatir su colonización por todos los medios que estén a su alcance y nuestra responsabilidad es solidarizarnos con el pueblo palestino y su resistencia.

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